NIGHTINGALE & CO

La enfermera perfecta no existe

 Parece triste, pero es así, la perfecta enfermera no existe. Es más, creo que preguntarlo hoy en día es algo viejo, trasnochado. ¿Por qué pienso así?

Lo primero es ver qué imagen tiene la gente de esa enfermera. Ayuda una búsqueda en San Google. Busqué en imágenes las palabras enfermera y médico (por comparar, ¡ya se sabe!). Las primeras imágenes fueron estas:

Enri1

enri2

Imágenes extraídas de Google

 

Después me planteé: viendo estas imágenes, ¿qué palabras me vienen a la cabeza? En mi caso, en enfermera: guapa y simpática. En médico: profesional y equipo. ¿Machismo?, pues eso. ¿Estereotipos?… y eso que en enfermera sale un hombre y en médico sí salen mujeres. Sigo diciendo que no me veo con cofia y con faldita corta…

Y no me quejo, hemos avanzado, que en enfermería tuve que bajar dos líneas más para ver imágenes más sugerentes. En médico es difícil encontrar ese tipo de imágenes (no tienen sex-appeal).

Después busqué “cualidades enfermera”. Encontré esto:

cualidadesenfermera

Vamos mejor, ya aparece la palabra profesional y las imágenes son mucho más adecuadas.

Después busqué “enfermera perfecta” y apareció este artículo de este blog. Bien. Sugiero leerlo:

http://enfermeriayalgomas.blogspot.com.es/2011/02/la-enfermera-perfecta.html

Con esto me hago una imagen.

Pero ¿qué cualidades debe tener la enfermera para ser perfecta? Para decidir cuáles son, debemos analizar cuál es nuestro trabajo y hacia qué o quienes van dirigidos los cuidados (porque la enfermera hace eso, cuida). Nuestro trabajo es aplicar cuidados, administrar tratamientos prescritos por los médicos, también está el apartado de las técnicas (propias o en modo colaboración y preparación). Pero espera, también hay enfermeras en la dirección del hospital. Y estas no aplican cuidados ni tratamientos médicos.

También hay otras que se dedican solamente a investigación y que se pasan años sin acercarse a un paciente. Entonces por este lado, mal voy a decidir qué cualidades tienen que tener cuando los campos son tan amplios.

Lo mejor será obviar a las que no trabajan con pacientes para poder avanzar en el asunto. Yo trabajo en una UCI, con pacientes críticos y en muchos casos con vivencias personales muy duras, lo que me obliga a actuar de la manera necesaria para ayudarles en ese estado, ya sabemos, tengo que tener empatía, mostrar seguridad, simpatía (bueno, esto no siempre, que algunos pacientes prefieren tener alguien serio al lado). Tengo que saber explicarles lo que voy a hacerles, para crear un clima de seguridad (claro que también está el paciente que te dice que no le cuentes nada, que no quiere saber nada y que haga lo que tenga que hacer). Tengo que ser amable, incluso dulce (salvo con el paciente ADVP en pleno “mono”, con ese,  dulce… ¡no!).

¡Pues no me aclaro!. Por otro lado, ahora me acuerdo de que hay enfermeras que trabajan con niños, otras con adolescentes, personas mayores, pacientes terminales… así no hay quien se centre.

¿Y las de quirófano?, si el paciente está dormido…

Entonces lo dejamos en que la enfermera perfecta tendrá que adaptarse a cada paciente y situación. ¡¡¡Ufffffff!!! Si al menos existiesen las especialidades (¡unas buenas, no estas, claro!).

Miremos el apartado técnico. Es imprescindible un buen pulso para canalizar vías (pero hay enfermeras que nunca tienen que canalizar una vía por su puesto de trabajo). Entonces lo que se llama “ojo clínico” para detectar situaciones… (No, esto una enfermera que se dedica a la docencia en la universidad, no lo necesita).

Pues como entre en las diferencias entre el trabajo hospitalario y de atención primaria…

Entonces está el apartado de la Investigación en Enfermería. La perfecta enfermera debe investigar, que está muy de moda. Aunque no a todo el mundo se le da bien, y si le añadimos que tenemos que hacerlo en nuestro tiempo libre… Si incluso hay unidades de hospitales, donde la enfermería no tiene ni conexión a internet y todo lo tienen que consultar con su móvil… Entonces tampoco va por ahí. Eso sí, sin duda debe estar al día en esas investigaciones y aplicar eso de la EBE (Enfermería Basada en la Evidencia).

Visto lo visto, las conclusiones que saco son:

  • No existe una enfermera, somos miles y muy diferentes.
  • No existe un trabajo de enfermera, hay muchos y muy diferentes.
  • No existe un paciente, son miles y muy diferentes.
  • No existe un problema de salud, son miles y muy diferentes.
  • No existe una cultura única.
  • No existe un único tratamiento.
  • No existe una única forma de hacer las cosas.
  • No existe una única forma de organización del trabajo.
  • Y sobre todo, hemos avanzado. Esa definición del blog del principio, es de 1927, de hace 90 años.

Podemos decir características generales (muy generales) que debe tener la enfermera perfecta, pero no podemos pasar de ahí. Todo lo más podemos definir la enfermera perfecta para un paciente, con un estado emocional, en un servicio y con un problema de salud determinado.

Lo que sí está claro es que mientras no existan las especialidades de Enfermería (¡como Dios manda!), esa enfermera perfecta debe saberlo todo de Intensivos, Urgencias, Quirófano, Ginecología, Psiquiatría, Urología, Atención Primaria, Diálisis, Traumatología, Farmacología, Pediatría, Otorrinolaringología, Medicina Interna, Oftalmología, y un largo etc. Por supuesto, debe saber manejar desde el aparato de ECG, de EEG, marcapasos, respiradores, monitorización hemodinámica, y podría seguir muchas páginas más.

Porque la enfermera no es una mujer, guapa, simpática y que estudió Enfermería por vocación. La enfermera en una persona, con formación universitaria que estudió esa carrera porque quiso, pudo o no le quedó más remedio. Y sobre todo la enfermera es una profesional de enfermería, con todo lo que conlleva.

En conclusión, la enfermera perfecta no existe, no es más que otro estereotipo. ¿Cómo solucionar esa imperfección? Está muy claro, con el trabajo en equipo.  Sí podríamos hablar de las cualidades para formar el equipo perfecto, donde no todas las enfermeras tienen las mismas destrezas, pero sí se complementan, suplen y potencian sus habilidades. Y por supuesto, y siempre, este equipo perfecto ha de ser multidisciplinar y englobar a todo el hospital y profesionales. En Enfermería no existen las especialidades por una decisión política, pero a efectos prácticos, sí estamos especializados y de igual manera que el Intensivista llama al Cardiólogo cuando lo necesita, la enfermera de UCI puede llamar a la de ginecología si la necesita (como ejemplo). Y así es como se consigue tener uno de los mejores sistemas de salud mundiales.

Por lo tanto, hablar de enfermera perfecta es hacer hincapié en esa enfermera estereotipada. Somos profesionales de enfermería, miembros de un equipo de trabajo.

Enrique García García

Enfermero Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario de Fuenlabrada (Madrid, España)

8 pensamientos en “La enfermera perfecta no existe

  1. Maria del Mar Mtnez

    Un excelente articulo, muchísimas gracias, compañero. Un buen profesional -enfermera ( o el que sea) es esa persona que hace que todo salga bien, que sabe funcionar dentro de un equipo. Gracias por ese recorrido que haces a través de todo ese amplio universo que supone nuestra profesión.

    1. Enrique García

      Gracias por el comentario. Ahí estan la claves, trabajo en equipo y que el campo de trabajo de enfermería es amplísimo. En contra de la opinión de algún columnista desinformado.

  2. Jaime Ivan Santamaria Vidaurre

    Tal cual..!! Somos Profesionales y formamos parte de un equipo de trabajo en lo que concierne a la Salud de las personas.

  3. Amalia Ortiz

    Totalmente de acuerdo, precioso y preciso.
    Precisamente en esa Unidad y en ese hospital, durante mis prácticas de Enfermería, aprendí lo que significa el verdadero trabajo en equipo y la pasión por nuestra profesión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *